La noche anterior, bajo la luz del faro, había marcado un antes y un después en su relación con Richard, un momento de conexión que aún resonaba en su interior con una calidez especial. Sin embargo, el misterio de Esperanza y la posible conexión con el pasado de Richard seguían siendo una sombra persistente en sus pensamientos.
Con la decisión tomada, Valentina se vistió rápidamente. Necesitaba hablar con Irene. Su amiga conocía Villa Esperanza como la palma de su mano y, además, era la persona