Cristian.
6 meses después…
—Cariño, ¿dónde estás? —digo entrando a la casa.
El silencio es lo único que me responde.
—Sam… —insisto, dejando las llaves sobre la mesa—. ¿Amor?
Nada.
Frunzo el ceño. ¿Estará durmiendo? Camino hacia la habitación, pero la cama está vacía. Voy al baño, reviso rápido… tampoco está ahí.
—¿Y esta mujer ahora dónde se metió? —murmuro.
Entonces caigo en cuenta.
El dormitorio del bebé.
Camino hacia allá y, efectivamente, ahí está. Sentada en el sillón, con una mano apoya