Meses después del intento de ritual donde Henry pretendía romper el vínculo y luego deshacerse del bebé híbrido de Lia, la paz se había asentado sobre el bosque, una calma profunda labrada en la sangre de todos aquellos licántropos y vampiros que perecieron protegiendo a su Luna, a su reina, y al heredero de ambos clanes.
La rendición de los cazadores había sido total tras la caída de Henry, el último pilar de un odio ancestral contra los vampiros y los licántropos. La alianza entre ambos clane