Cassian fue el primero en percibir que algo andaba mal con Lia, lo sintió como un tirón en lo más profundo de su pecho, como si algo lo arrancara del sueño ligero en que se mantenía. Dorian lo sintió apenas un instante después, un malestar helado que no le pertenecía.
Ambos reaccionaron al unísono, sin necesidad de palabras, y salieron hacia la habitación de Lia encontrándose en el corredor. Ella apenas terminaba de acomodarse de nuevo en la cama, una sonrisa tenue curvó su boca al verlos ent