Los lobos se desvanecieron entre los árboles, sus siluetas fundiéndose con la penumbra del bosque, mientras los hombres que sostenían a la cazadora la llevaban de regreso a su celda.
Mientras el silencio volvía a reinar en la quietud del bosque, casi se podía percibir el ruido de los pensamientos de Cassian y Dorian. Había algo en sus miradas que ni siquiera la oscuridad podía disimular. Una mezcla de duda y premonición.
—¿Crees que se refería…? —las palabras de Cassian se desvanecieron en la b