—Nosotros somos su familia...—dijo ella—. Yo soy su hermana. Él es su… pareja ¿Qué novedades tiene? El médico asintió, revisando brevemente la pantalla. —Yo soy el Dr. Wallace. Soy parte del equipo de infectología y UCI. Les traigo una actualización sobre su estado. Ambos aguantaron el aire sin darse cuenta. —La paciente está respondiendo moderadamente bien al tratamiento antibiótico. Las toxinas del Clostridioides difficile están comenzando a disminuir en sangre, lo que indica que el protocolo está funcionando. Aún hay riesgo, claro. Su sistema inmunológico está comprometido por la medicación postrasplante, pero… tenemos signos alentadores. Sasha llevó las manos a su rostro, conteniendo un suspiro de alivio. Norman se permitió exhalar por primera vez en horas. —¿Está consciente? —preguntó él. —Está en un estado de lucidez intermitente —explicó el médico—. Va entrando y saliendo de la somnolencia. Por el momento, permitiremos visitas de a una persona a la vez. Miró a Sasha. —¿Quieres