Estaban disfrutando de un desayuno en silencio a la mañana siguiente. —Sé que disfrutas nadar, así que estaba pensando que quizás podrías pasar el día en la piscina mientras haces reposo, hoy es un día hermoso... —sugirió Brad, mirándola con una expresión suave en su rostro, la noche anterior se había comportado como un perfecto caballero y no la había tocado, de hecho, ella se había dormido primero por los calmantes que ya estaban haciendo efecto. —Mmm, puede ser… Es un bonito día sí, creo que