POV Carlos
He pasado las últimas dos horas caminando por el salón como si fuera un anfitrión impecable, saludando caballerosamente, sonriendo cuando corresponde, ofreciendo mi mano a los inversionistas, escuchando al ministro comentar sobre las piezas que se van a subastar esta noche. Soy el mismo de siempre por fuera: controlado, diplomático, educado.
Pero por dentro… Por dentro soy una cuerda tensada al límite.
La gala está quedando perfecta. Las luces ámbar rebotan en los muros de piedra, l