Valentina no quería a Caroline, podía darme cuenta.
Esperaba que no se pusiera pesada con ella, porque era muy buena maestra para mi hija y no quería tener que sustituirla.
—Dime, Valentina.
—Aprecio mucho a su familia, agradezco el incremento en el pago por la inclusión de los niños hermanitos de Caroline.
—Es lo justo.
—Sabe que he estado trabajando para su familia desde hace años ya.
—Y lo aprecio y lo agradezco.
—Ahora que tiene novia y Caroline está en su vida, me pregunto ¿Cuál será