El efecto que tenía Caroline en mí, no podía describirlo, me tenía embobado, con el temperamento anulado, claro que estaba molesto por descubrir que Viridiana la atacó, sabía también que Valentina no la hacía sentir cómoda, pero era como si no pudiera agarrar corajes mientras miraba sus ojos.
Me informaron que llegó Arturo y salí a recibirlo, después de saludar a los niños y a Caroline se sentó conmigo en el recibidor.
—¿Qué tal estuvo el viaje?
—Bien, los niños están felices, deberías ver a Xim