Vi salir a Valentina del despacho de Romeo, bajé la mirada cuando me miró directo a la cara, Ana se echó a reír.
—¡Por favor!, eres la novia de Romeo Scavo, ¿te preocupas por la opinión de una empleada?
—Una empleada que me odia, te lo recuerdo.
—Y Romeo, te adora. Sabe quién eres, no importa lo que ella diga.
—Sabes tan bien como yo que debe estarle diciendo cosas de mí, nada bueno.
Palmeó mi brazo, y se echó a reír de nuevo.
—Ve a estudiar, disfruta la piscina con los niños, haz compras onlin