Eliza
Estaba nerviosa.
No…
Tacha eso, estaba aterrada.
Hoy llegarían los padres de Bastián y, a estas alturas, dormir en la misma cama que él era el menor de mis problemas. ¿En qué momento todo se había complicado tanto?
Quizás…
Quizás en el preciso instante en que abrí la boca y solté aquella locura sobre el compromiso.
Suspiré, sintiendo la opresión en mi pecho aumentar. No estaba segura de poder enfrentarme a su familia. Una cosa era lidiar con Venus y sus comentarios venenosos, pero sus pad