Eliza
El fin de año llegó sin que siquiera me diera cuenta, y no puedo dejar de pensar que esta experiencia fue estimulante, estresante y completamente surrealista. El trabajo era el soñado, y mis compañeros no hicieron más que volverlo aún mejor.
Hoy me encuentro en el gran salón de un hotel, en la fiesta que la empresa organizó para celebrar el cierre del año. Mañana comenzamos nuestras vacaciones, pero para mí, ayer fue oficialmente mi último día en la empresa. Nicholas, mi jefe —el hombre qu