Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana de Navidad amaneció con un silencio sagrado. La nieve cubría los jardines de la casa de Evelyn como un manto de azúcar, y del cielo seguían cayendo copos lentos, brillantes, que parecían bailar al ritmo de las campanas lejanas del pueblo.
Violeta despertó con un bostezo suave, arropada entre sábanas gruesas, mientras el calor de la chimenea aún se mantenía en la habitación. Giró







