El Año del Desafío Controlado había cimentado la modulación ética de Lysander, tras la dolorosa lección de la Fisura del Espejo y el triunfo de la Mentira Educativa. Lysander, con dieciocho meses de edad, ya no era una víctima de su don, sino su amo, su Habilidad Inmortal había aprendido que la no-confrontación de la simulación trivial o defensiva era un acto de amor y paciencia, no de debilidad. Para graduarse de esta fase, solo quedaba una prueba: aplicar su modulación a un ser humano ajeno a