El Director Vektor se tambaleó al ver la Falsa Bóveda desvanecerse en el aire, su furia descontrolada. Su mente, adicta a la simulación del control, no podía aceptar el fracaso total.
"¡Mentira! ¡Engaño! ¡Lo sabía! ¡La pureza es una debilidad que solo sabe traicionar!" gritó Vektor, levantando el Dispositivo de Supresión de Frecuencia (DSF) montado en su muñeca. Apuntó el emisor directamente a Kael. "Dame al niño, o te convierto en un vacío. El Protocolo de Latencia Cero vivirá, y tu convicción