La euforia de haber superado el Primer Conflicto Ético, al rechazar los billones tóxicos del Cronus Group, había dejado a Kael y Elara en un estado de victoria fatigada, saboreando la paz ganada con tanto sacrificio, su decisión de priorizar la ética sobre la ganancia inmediata había cimentado el ADN de la nueva Orion Corp., y el mercado, aunque perplejo, empezaba a respetar la inquebrantable coherencia del joven CEO, Kael se sentía más libre que nunca, despojado del yugo de la ambición, y Elar