El Silencio era una burbuja de serenidad, un oasis de verdad donde la paz olía a pino y a sal marina, pero incluso allí, en el búnker subterráneo, la toxicidad del mundo corporativo encontró un resquicio para infiltrarse, Kael y Elara habían establecido una rutina de transparencia absoluta, donde la Habilidad Despertada de Elara servía como el centinela moral de su nuevo imperio, una especie de detector de mentiras incorruptible que aseguraba que la Purga Moral continuara a distancia, sin embar