—Olvídalo. No estoy para ser parte de tus caprichos. Te repito que todo esto será por la seguridad y protección de nuestro hijo, de mi familia.
Intenta irse, interrumpiendo el momento de intimidad que estoy teniendo con mi hijo, con mi mano sobre su vientre, sintiendo apenas un movimiento que altera todos mis sentidos. Pero es suficiente para dejarme claro que lo único que quiero en esta vida es conservarlos a mi lado, sin importar cómo o qué debo hacer.
—También eres egoísta, lo estás siendo a