KYRION
—¿Tenemos otra opción?
—No. Al menos hasta que esté seguro de qué hacer y contra quién.
Besa a nuestro hijo y se disculpa por la vida que cree que tendrá.
—Debí ofrecerte una vida mejor. Te mereces una madre mejor.
—No hay nadie mejor que tú para ser su madre, Gema. Te prometo que voy a solucionarlo.
—Esta vez voy a confiar en ti... porque él está en medio. Y si algo pasa, si nos separan, yo no podré sobrevivir. No a esto.
No digo nada. He dicho mucho y hecho poco. Ella sigue esforzándos