KYRION
—Sé que ahora estás cansada. Pero tenemos que hablar.
—Tienes razón. Y no, no estoy cansada. Podemos hablar.
Suspiro y me pongo frente a ella.
—Ya que todo acabó, me gustaría que habláramos sobre lo que sería nuestro acuerdo.
Se acomoda mejor y me mira.
—Tienes razón. Nunca he tenido que esforzarme por nada. Tomo lo que deseo. Esto me cuesta mucho más de lo que creí. Pero quisiera que me des la oportunidad de hacerlo diferente esta vez. Quiero que sepas que estoy dispuesto a ganarme tu a