... Volví a casa de Luke y me lo encontré sentado bebiendo una copa de vino. Pensaba pasar de largo, ignorarlo como siempre. Sin embargo, al subir una escalera la mano de él agarró la mía con fuerza. Mis ojos se clavaron en los suyos, solía volverme un manojo de nervios cuándo lo veía, no tenía la confianza para mirar sus ojos directamente. Siempre agachando la cabeza con timidez, jugando con mis manos por el nerviosismo, nada de eso existe ahora. Soy yo viendo a un hombre atractivo, un hombre