... Lo pensé durante semanas. No quería causarle ese dolor a mi madre. Lo mejor que podia hacer era mentir. Decirle que me enamore de alguien más. ¿Pero quién? No hay muchas mujeres cerca de mi.
— Buenos días. Lamento entrar así. Su secretaria no está en su lugar. — ¿La secretaria de Caspian? Es una mujer poco atractiva, pero ha estado cerca de mi por mucho tiempo. — El señor Caspian me mandó a traerle estos documentos.
— Sientate.
— Gracias. — Obedeció. — Cómo le decía. El señor...
- Guarda silencio un minuto. — Observe detalladamente su rostro. Rasgos finos, nariz afilada. Ojos verdes, cabello castaño, si se pusiera un poco de maquillaje se vería muy bonita.
— ¿Señor sucede algo?
- ¿Puedes casarte conmigo?
— ¿Qué?
— Está es la situación. — Le conté lo que pasó con mi prometida. No sé por qué le tuve confianza a ella y no a mi familia. — Por favor. Serán unos meses nada más.
— Lamento mucho lo sucedido, pero yo estoy casada. No puedo ser su esposa.
—Se que no er