... Katy.
Salí del baño muy feliz, es verdad lo que dicen. El sexo te pone de buenas. Busque ropa para Caspian, y para mí. Nos cambiamos y bajamos juntos a desayunar.
— Ya entendí porque tardaste tanto. — Mi madre nos vio con una sonrisa. — ¿Cuándo volviste de tu viaje?
— Ayer.
— Debiste avisarnos. Hubiera hecho una fiesta de bienvenida.
— Eso no es necesario. Nunca volveré a estar tanto tiem separado de mi hermosa esposa. — Besó mis labios.
— Eso espero. Katy te extraño mucho.