No me rendiré.
Lidia.
No sabía qué decir. Definitivamente, el imbécil me dejó sin palabras por unos minutos.
—¿Y eso a mí que? — Lo observe con soberbia. — ¿Debo perdonarte solo porque te enamoraste de mi? — Todos quedaron atónitos. - Cambie al chico inmaduro. Qué gran logro. — Me burlé de mi misma. Su semblante reflejo sorpresa. Por supuesto que no esperaba mi respuesta.
Seguro esperaba que actuará como una estúpida, y lo perdonara. algo que va no va a pasar. Yo no perdono. Me di la vuelta y enfrente a sus amigos. — Quitense trio de idiotas. — Los empuje y salí. Estaba furiosa. ¿Cómo se le ocurrió hacer algo así? Es la mayor estupidez que he visto. D
No tengo cara para presentarme de nuevo en la universidad.
Ahora todos van a estar hablando de mi. Odio ser el centro de atención. No estoy acostumbrada y nunca lo estaré.
Joseph.
No esperaba menos de ella. Pero tenía una ligera esperanza, quería creer que ella me perdonaría.
— Te lo quisimos advertir. — Dijeron mis amigos.
— No me