... Lidia.
Lleve a Byron a dormir. Me estuvo contando todo lo que hizo en la escuela. Realmente no guarde mucha información. Sólo se que en tres semanas es día de las madres y el quiere que yo vaya con el.
— ¿Si irás verdad?
— Si. — Acaricie su cabeza. — Duerme. — El abrió y cerró los ojos. — Obedece travieso. — Asintió y se enrollo en las sábanas.
Baje y espere el regreso de Luke. No tardo más de 15 minutos.
— Lidia. — Me levanté y fui directo a darle una bofetada.
— Nunca me vuelvas a besar.
— ¿Por qué? ¿No te gusto? — Su estúpida sonrisa me molestó.
— No se que juego estás jugando. Pero no estoy dispuesta a ser una jugadora más. No quiero que me toques de nuevo.
¿Te queda claro? — Termine de hablar y el de inmediato me jalo a sus brazos. — ¿No escuchaste lo que acabó de decir?
— Sentí que el fuego corría por mis venas. Su actitud era fastidiosa.
— ¿De que tienes miedo Lidia? — Susurro en mi oido. —
¿Temes que tus sentimientos salgan a la luz de nuevo? — Me