Madrid – La Suite del Terror
Lucía estaba sola en la habitación, intentando descansar por orden del médico, cuando el sonido de una notificación en su laptop rompió el silencio. Con desgano, abrió el correo electrónico. No había remitente, solo una frase que la hizo quedar petrificada:
El veneno que diste no fue suficiente para secar la raíz. Las sombras tienen ojos, Lucía, y el patriarca siempre vuelve por lo que es suyo. Cuida lo que llevas dentro, porque la sangre que derramaste clama justic