Nueva York – El Hotel de Lujo
Lucía e Iván entraron en la suite presidencial del hotel. El lujo era abrumador, pero la mente de Lucía estaba en otra parte. Se acercó al ventanal, observando las luces de la ciudad, mientras Iván descorchaba una botella de champagne.
—Seis mil millones, Lucía —dijo Iván, acercándose por detrás—. Con el japonés de nuestro lado y Marco fuera del camino, eres la reina absoluta.
Lucía bebió un sorbo, sintiendo el frío de las burbujas. Se giró y tomó a Iván por la cor