POV de Olivia
Un suave golpe en la puerta me despertó. Fue un golpe suave pero intrusivo, que me arrancó de la frágil paz del sueño. Abrí los ojos lentamente, adaptándose a la tenue luz de la mañana.
Sentí un crujido en el cuello, recordándome el dolor en esa zona.
Me arrastré fuera de la cama y me dirigí a la puerta. Al abrir, una criada estaba allí, rígida, con una bandeja como si fuera la cosa más delicada del mundo.
"Buenos días, señora, su desayuno".
Su voz era tranquila y respetuosa, como