Como dije anoche, apenas pude pegar ojo. No he podido olvidar lo que me dijo Clark y me ha estado nublando la mente como un cd roto. ¿Cómo se atreve a meterse con mi mente de esa manera y ni siquiera parece molestarse por ello, porque a la mañana siguiente, actúa tan despreocupadamente como si no me hubiera dicho esas palabras que destrozaron mi mente anoche?
E incluso si intento ignorarlo, es como si me apretaran demasiado el pecho.
Ahora, cada vez que nuestras miradas se cruzan, no puedo evit