capítulo 141: Ayudame a salvar a mi hermana..
El ambiente en el salón del nuevo apartamento seguía cargado de una tensión eléctrica. Katia, con los ojos inyectados en sangre y las manos aún temblorosas, miraba a Adrián como si él fuera el único culpable de la tragedia familiar. Adrián, sin embargo, se mantuvo firme, acortando la distancia entre ambos para hablarle con una sinceridad brutal.
—Katia, mírame —ordenó Adrián, bajando el tono de voz pero cargándolo de autoridad—. Casarme con Anastasia por un "acuerdo" no habría salvado a nadie.