Capítulo 115: El ojo del huracán.
El suave zumbido de los servidores y el golpeteo rítmico de los teclados a mi alrededor eran la música más dulce que había escuchado en mucho tiempo. Estaba sentada frente a mi computadora, con la espalda recta y la mirada fija en las líneas de datos que desfilaban por la pantalla de doble monitor. Analizaba las proyecciones de marketing para el próximo trimestre, cruzando variables de costos y alcances con una precisión que solo el descanso absoluto me había permitido recuperar.
Se sentía in