Águila estaba detrás de Felipe, con los ojos bajos.
No miraba directamente a Gabriela.
Aunque no sabía qué gran cosa había sucedido para que Gabriela llegara de repente con su familia.
Su aguda intuición le decía que definitivamente había ocurrido un gran problema.
De lo contrario, ella no estaría tan apurada.
—Gabriela...
Felipe la miró.
Gabriela dijo: —Ven conmigo a buscarlo—
Felipe respondió: —Ir yo será suficiente, la casa…
—La casa, la dejaré a cargo de Águila —interrumpió Gabriela, mirando