Mateo estaba en una edad difícil, rechazaba ser cargado y al caminar por el suelo, siendo tan pequeño, era fácil que lo pasaran por alto y chocaran con él.
Había que cuidarlo de cerca.
Gemio, al ser mayor, si se le decía que no corriera, obedecía y seguía a Gabriela sin desviarse.
Dalia expresó su admiración: —La boda es verdaderamente lujosa.
El lugar era opulento y de ensueño.
Incluso Dalia quedó impresionada por la magnificencia del evento.
Simón tenía muchos amigos aquí, y como Estela era su