Kael
La humana era una caja de sorpresas y tenía un interés grande por descubrirlas.
Había algo en ella que me llamaba, no sabía qué, pero sí entendía que era lo suficientemente fuerte como para que mi lobo también estuviese interesado, lo que por sí mismo era algo atípico. Si no fuera porque estaba seguro de que Bazir no la reconocía como nuestra mate, lo hubiese pensado al instante.
Ella tenía un tipo de magnetismo que no había sentido con nadie.
Había una atracción tácita entre los dos que e