Anya
Dormir estaba sobrevalorado.
Había dormido un poco por el cansancio, pero desperté en la madrugada para lograr mi objetivo. Nadie me iba a detener de intentar averiguar de forma disimulada sobre mi hermana. Desde que había llegado a Cunan no había tenido un tiempo propiamente a solas para hacerlo. Sabía bien que habían puesto ojos en todos lados, hasta revisaron mi auto en busca de algo sospechoso, lo que era de esperarse.
Yo hubiese hecho lo mismo.
Sin embargo, yo conocía muchas tretas pa