Anya
—¿Qué te puso así? —preguntó Waira sin entender mi reacción y yo la miré con desconcierto—. ¿Es por la leyenda?
Asentí con dificultad y ella me vio con sorpresa.
—Soñé con la Diosa, o eso es lo que creo… Una mujer de extraordinaria belleza me dijo un par de cosas sobre mi poder, sobre las criaturas que ella había creado. Siento que ahora mismo estoy dentro de la pesadilla de la pesadilla de un sueño —admití luego de limpiarme la boca.
—Si algo he aprendido sobre el destino, es que la Diosa