El amanecer los encontró a Liam y Collin todavía entre los árboles, los cuerpos entrelazados por el calor de la noche anterior.
Collin se puso de pie primero, recogiendo el vestido arrugado. Intentó cerrar el corsé sola, pero pronto sintió su presencia detrás. Liam deslizó las manos por la tela, tirando de las tiras despacio.
"Se te da mal", provocó ella, notando los nudos flojos.
Él sonrió contra su nuca, la voz baja y ronca.
"Es que prefiero quitártelo."
Collin puso los ojos en blanco, pero u