Era una mañana lluviosa en Montaña de Plata; el sol aún no había salido del todo y todos estaban en sus casas.
Collin estaba acostada en la cama. Miró por la ventana y, por un instante, recordó su hogar. Su familia, aunque nunca la hubieran querido demasiado. Aun así, la joven deseaba verlos, mirar sus rostros. Sentía como si la hubieran llevado lejos hacía años. Bufó, hundiendo el rostro en las almohadas, cuando las puertas se abrieron.
"Ven conmigo."
Ella levantó la cabeza: Liam tenía el cabe