Alade*
Aaron la jaló contra su pecho con fuerza, como si intentara protegerla, pero el gesto solo aumentaba el caos a su alrededor.
"Lady Colen..." un lupino se detuvo, paralizado al ver la escena delante de sí.
Alade, ahora quieta, já não se reía. Apenas un sorriso sutil.
"¡Fue esa puta! ¡Vamos a matarla!" gruñó el lupino, avanzando.
Aaron no cedió. Afirmó los pies en el suelo y mantuvo a Alade pegada a su cuerpo.
"Es importante para mi madre. Nos va a ayudar a entrar a escondidas en Montaña