Alade*
La arrastraron hacia dentro del barco como a un animal herido, tirada del cabello por uno de los vampiros. Los pasos resonaban por la cubierta, cada tabla crujiendo como si llorara por la agonía acumulada allí. Heleana y Astar venían justo detrás, empujados por otros monstruos, sus expresiones distorsionadas por la humillación.
Alade sentía el corazón latiendo tan rápido que apenas podía respirar. La imagen de Miradiel siendo decapitado todavía ardía en su mente. Ese momento jamás se apa