El dolor fue lo primero que Collin sintió al recobrar la conciencia. La cabeza le latía, el golpe había sido brutal. El sabor a sangre en la boca la hizo tragar saliva.
"¿Qué haremos, entonces?" una voz siseó cerca de ella.
"Ya tenemos un plan."
"Sí. Vamos a acabar con ella."
Collin se estremeció. El miedo le desgarró el pecho como una hoja afilada, e intentó moverse solo para darse cuenta de que estaba atada: pies y manos sujetas con firmeza.
"Tenemos que actuar antes de que el alfa note que h