93. El sueño azul.
Franco no pudo evitar acostarse esa noche pensando en el transformista. Nunca en la vida se había llegado a imaginar que un vampiro le podría resultar atractivo, pero claro que sí.
Tenía algo en el cuerpo, un movimiento sensual, una forma de decir las palabras que hacía que le temblaran las rodillas. Había estado con un par de hombres en la manada, pero nada serio, solamente algo casual, algo que solamente los hombres entenderían como la necesidad de saciar únicamente sus deseos sexuales.
Pero