196. El Último Empuje.
Venus ahogó un grito. Francisco no se lo pensó ni un segundo: saltó sobre el Alfa, apoyándole la mano en el antebrazo para tratar de detener la hemorragia. El hombre había regresado a su forma humana; su cara estaba exageradamente pálida. Francisco se quitó la camisa y apoyó la tela sobre el muñón, que lanzaba enormes chorros de sangre.
— Vas a estar bien, vas a estar bien — le dijo el vampiro.
Pero el Alfa de la Puerta de Hielo no contestó. Apretó con fuerza los dientes, presa de un terrible