125. El Despertar.
Fue algo que no supe explicar: una fuerza contundente y arrolladora, una nueva onda expansiva que se esparció por todo el lugar como una ola, golpeándonos a todos con mucha fuerza. Y entonces perdí el conocimiento. Fue algo muy leve; rápido, como hablar con alguien y perder el tiempo. Cuando abrí los ojos, algunos ni siquiera habían terminado de caer. Pero yo había regresado a mi forma humana. Sentía cómo me sangraba la cabeza, cómo todo el cuerpo se quejaba del dolor.
Miré alrededor: el caos s