111. La Explosión del Poder
Era inevitable que Maximiliano tuviera que regresar a las labores de la hacienda. A pesar de que tenían guerra a cuestas, la hacienda debía seguir su funcionamiento y la manada también. Así que tuvo que dejarme en la entrada, con la excusa de que cuando llegara en la tarde tendríamos que hablar de lo que había sucedido.
A ver, sinceramente no tenía ni idea de cómo lo había hecho. Él me lo preguntó, pero, ¿cómo había hecho que se quedara sin vista? Probablemente lo había alucinado. Yo no había h