102. El Vínculo y la Determinación.
Podía sentir aquella fuerza en mi interior. No importaba qué pasara o en qué momento del día estuviera, voy a seguir sintiendo esa fuerza poderosa en mi pecho. Me había levantado temprano en la mañana. Todos los acontecimientos que habían pasado no me habían permitido conciliar el sueño. Maximiliano ni siquiera había pasado la noche conmigo; toda la noche se la pasó en la manada, en el pueblo y en la hacienda buscando indicios, señales. Había enviado una expedición a la Montaña Nevada para intentar encontrar a Isabel. Él pensaba que, si teníamos suerte, que la niña tal vez se hubiera podido transformar así como Axel, y que hubiera logrado acabar con la vida del Rey Cuervo de la misma forma, o que estuviera atrapada en la Montaña Nevada. Había muchísimas posibilidades. Pero yo, sinceramente, sabía que no. Sabía que Isabel no estaría relativamente a salvo. Mis miedos se habían hecho realidad.
Era bastante cierto. Probablemente, lo único que quería Bastián de ella era tenerla ahí para cu