103. El Secreto del Hielo.
Sabía que Maximiliano no le agradaba la idea de enfrentar nuevamente a Gabriel. Tal vez porque simplemente sabía que el anciano no querría decir nada y él mismo tendría que arrancar de su propia mente toda la información. Era algo que tenía que hacer sí o sí, pero yo sentía que lo estaba postergando. Mientras caminábamos hacia las celdas, jugaba con mi telepatía, estirando la conciencia hacia los demás lobos que estaban alrededor. En cuanto sentían mi conciencia, podía sentir cómo se ponían en