Mundo ficciónIniciar sesiónMe demoré en las estancias de la reina hasta el ocaso, y esas horas con ella parecieron aflojar el pesado yugo del trauma del que aún no lograba librarme por completo.
Después de prometer que respondería todas mis preguntas sobre los vampiros cuando los lobos partieran para la ofensiva, se entretuvo hablándome del cuervo. Me explicó cómo cuidarlo y cómo consentirlo para fortalecer su vínculo conmigo. También me explicó con sonrisa cómplice cómo hacer para enviarle unas pocas palabras







