Capítulo 39 —Película romántica
Narrador:
El coche se desvió hacia la zona más exclusiva de la ciudad. Cleo, que venía en silencio con la mirada fija en la ventana, sintió cómo el estómago se le contraía apenas al reconocer el sector. Las calles eran impecables, los árboles podados con precisión casi artística, las fachadas de los edificios hablaban un idioma hecho de mármol, acero y dinero. Cuando el coche frenó frente a un centro comercial de boutiques finas, ella giró la cabeza, desconcertada